Muy a menudo tratamos de hacer sentir mejor a las personas que nos
rodean, minimizando su dolor, diciéndoles que todo estará bien (que lo estará),
o que hay peores cosas en el mundo que lo que les sucede actualmente ( que las
hay).
Pero eso no es lo que actualmente necesitan, lo que necesitan es alguien
que les diga que les duele por importa, y que no está mal.
He encontrado esto y lo he pensado mucho al pasar de los años, y
encuentro que es mucho más fácil y llevadero estar triste sin constantemente
reprenderte a ti mismo por estarlo, como si fuera algo malo.
Y cuando sea nuestro turno de escuchar a nuestro entorno, solamente
hacer eso, escuchar, no minimizar sus pérdidas y no dando opinión en un lugar
donde simplemente necesitan tu hombro para llorar y desahogarse.

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